Por: Enzo Galimberti.
El primer día de este año, Jair Bolsonaro, asumió el cargo de
presidente en Brasil. Desde su primer día, las cosas no han sido nada fáciles,
ya que tuvo su primer enfrentamiento con los militares de mayor rango por la
base militar que los Estados Unidos quiere instalar en el vecino país. Los
militares creen, que permitir esta instalación, sería entregar territorio al
gobierno de Trump y no lo consideran para nada bueno, ya que cederían parte de
su territorio. Esto, ha producido una fisura en el Gobierno entre dos sectores
que componen su base de apoyo. Por un lado están los militares nacionalistas y
por el otro, los economistas que defienden el modelo neoliberal a rajatabla.
Era sabido que esta disputa, iba a marcar las principales características de la
administración del nuevo gobierno, pero no se esperaba que fue tan rápido y que
los detalles se hicieran públicos en diferentes medios.
Actualmente estamos en una guerra comercial entre las dos mayores potencias mundiales (Estados Unidos vs China), esta misma se ha trasladado a nivel global y a Brasil, no le conviene entrar en esta Guerra, ya que China se ha convertido en el mayor socio comercial del país con mayor población de Sudamérica.
Una base de estadounidense en Brasil, creo que es algo innecesario e inoportuno. Es extraño que la idea del presidente no se corresponde con la política nacional de Defensa del país. La presencia de tropas extranjeras solo se justifica cuando hay riesgo de agresión externa sin capacidad de reacción, que pueda colocar en peligro la integridad de la nación y Brasil tiene una buena fuerza y armamento militar para combatir cualquier agresión externa.
El primer día de este año, Jair Bolsonaro, asumió el cargo de
presidente en Brasil. Desde su primer día, las cosas no han sido nada fáciles,
ya que tuvo su primer enfrentamiento con los militares de mayor rango por la
base militar que los Estados Unidos quiere instalar en el vecino país. Los
militares creen, que permitir esta instalación, sería entregar territorio al
gobierno de Trump y no lo consideran para nada bueno, ya que cederían parte de
su territorio. Esto, ha producido una fisura en el Gobierno entre dos sectores
que componen su base de apoyo. Por un lado están los militares nacionalistas y
por el otro, los economistas que defienden el modelo neoliberal a rajatabla.
Era sabido que esta disputa, iba a marcar las principales características de la
administración del nuevo gobierno, pero no se esperaba que fue tan rápido y que
los detalles se hicieran públicos en diferentes medios.Actualmente estamos en una guerra comercial entre las dos mayores potencias mundiales (Estados Unidos vs China), esta misma se ha trasladado a nivel global y a Brasil, no le conviene entrar en esta Guerra, ya que China se ha convertido en el mayor socio comercial del país con mayor población de Sudamérica.
Una base de estadounidense en Brasil, creo que es algo innecesario e inoportuno. Es extraño que la idea del presidente no se corresponde con la política nacional de Defensa del país. La presencia de tropas extranjeras solo se justifica cuando hay riesgo de agresión externa sin capacidad de reacción, que pueda colocar en peligro la integridad de la nación y Brasil tiene una buena fuerza y armamento militar para combatir cualquier agresión externa.