"Oasis chileno"

Por: Enzo Galimberti.

Latinoamérica últimamente es noticia, ya sea por crisis institucionales, estallidos sociales o el narcotráfico pero, había dos países que parecían ser la excepción, ellos eran Chile y Uruguay. Ambos, con respecto a las demás naciones, parecían estar inmersas en un estado de Nirvana pero, no todo es lo que parece. Chile tiene una doble cara. De puertas para afuera es la Suiza latinoamericana, con datos macroeconómicos estables, cuentas saneadas, orden y modernidad. Pero, esa fachada oculta otro escenario bien distinto, con mucha miseria, un sistema de protección social casi nulo y una enorme desigualdad social. El detonante del estallido social que se dio, fue un decreto que autorizaba el alza del precio del pasaje del metro en Santiago. Esta, fue la chispa que desató un incendio que llevaba años contenidos y que tiene como fondo la corrupción, la desigualdad social, las pensiones, la concentración extrema de la riqueza, el sistema de salud y la calidad de la educación.

Con respecto al sistema de salud público, es precario y costoso. Los chilenos se quejan de la mala atención, las largas esperas para lograr citas, la precariedad del sistema y el importante desgaste de los centros médicos.

En cuanto al sistema de pensiones, este mismo, obliga a los trabajadores a depositar cada mes cerca del 12 % de su sueldo en cuentas individuales manejadas por entidades privadas conocidas como Administradoras de Fondos de Pensiones. No se entregan pensiones dignas a los jubilados y cada vez son menos los que reciben este beneficio.

El descontrol social (saqueos, vandalismo y choques entre la población y las fuerzas de seguridad), obligó al presidente chileno a hacer algo que no se hacía en Chile desde el año 1987, sacar los militares a las calles y declarar el toque de queda, ya que las medidas que tomo para revertir esta situación, no surgieron efecto. Lamentablemente, estas protestas dejaron un saldo de varios muertos

Aquí hay causas estructurales de larga duración que tienen que ver con la aplicación del modelo neoliberal más dogmático que hay. Sumado al mal manejo político del gobierno de la crisis.