Cambio climático

Por: Enzo Galimberti.

El calor extremo y la escasez de agua han inundado los medios masivos de telecomunicación en estas últimas semanas ya que, está afectando a gran parte de Europa. La falta de agua y las temperaturas elevadas no son algo nuevo, viene sucediendo desde hace años en el continente africano produciendo miles de muertes en esta región junto con la hambruna.

Estos dos sucesos en el Viejo Continente, junto con fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes, como tormentas, inundaciones, sequías, vientos cada vez más fuertes (ocurriendo en zonas pocos frecuentes), junto con la alteración de los sistemas alimentarios, el aumento de las zoonosis y las enfermedades, genera un panorama apocalíptico. Todos estos cambios son producidos por el famoso cambio climático. Este, hace referencia a los cambios a largo plazo de las temperaturas y los patrones climáticos. Estos cambios pueden ser naturales, pero desde el siglo XIX las actividades humanas han sido el principal motor del cambio climático debido principalmente a la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas, lo que produce gases que atrapan el calor. También, es debido a las grandes deforestaciones de selvas y bosques, al excesivo uso de fertilizantes para producir más rápidamente los alimentos y a la alta producción de residuos (La mayoría de ellos quemados a cielo abierto o siendo desechados en ríos o mares).

En Europa, la escasez de agua es un fenómeno cada vez más frecuente y preocupante que afecta a no menos del 11 % de la población europea y al 17 % del territorio de la Unión. En torno al 80 % del agua dulce consumida en Europa (para consumo humano y otros usos) procede de ríos y aguas subterráneas, lo que hace que estas fuentes sean extremadamente vulnerables frente a las amenazas que suponen la sobreexplotación y la contaminación. La acelerada urbanización, el incremento en las actividades agrícolas, el uso de fertilizantes y plaguicidas, la degradación del suelo, las altas concentraciones de población y la deficiente eliminación de desechos afectan la disponibilidad de los recursos de agua dulce.

Los territorios con malas infraestructuras sanitarias como por ejemplo África o América Latina que han mostrado su fragilidad ante el nacimiento del COVID-19, serán los menos capacitados para prepararse y responder frente a los cambios si no toman medidas.

En África, ya se están preparando para tratar de contrarrestar el cambio climático. Este proyecto nació en el 2007 y se denomina “Muralla Verde”. La gran muralla de acacias, es de unos 8.000 km de largo y atravesará a lo ancho los once países del Sahel, ellos son Senegal, Mauritania, Malí, Burkina Faso, Niger, Nigeria, Chad, Sudán, Etiopía, Eritrea y por último Djibouti.
La meta principal en su momento, era detener el avance hacia el sur del desierto, en pocas palabras frenar la desertificación. Al pasar el tiempo, fueron surgiendo nuevas metas como por ejemplo mejorar la gestión y restauración de las tierras secas y de esta forma la regeneración de la vegetación natural. A esto, hay que sumarle la retención del agua para que la tierra sea fértil y permita la conservación del espacio verde. De esta manera, se generaría trabajo y da sustento para millones de personas que habitan este árido suelo generando así, un gran cambio climático. Las hojas de este muro vegetal contribuyen a reducir el gasto de agua en una región que está acostumbrada a racionarla por la escasez que hay de la misma. Las raíces de estos árboles, mantienen el agua estancada bajo tierra y protegen al suelo de sufrir una erosión. Esto, permite que el líquido vuelva a fluir en los pozos secos gracias a esta coraza verde contra el desierto. Una iniciativa así se tendría que tomar en Latinoamérica. Habría que generar políticas de desarrollo y que las mismas sean sostenibles en el tiempo.

Los gobiernos tienen que comprometerse junto con las grandes empresas y la que no cumpla, imponerle sanciones. Pero, el cambio climático nos afecta a todos. Pone tu granito de arena día a día para cuidar al planeta, para cuidarte, para cuidarnos y cuidar a tus seres queridos.